La Institución Educativa Técnica María Auxiliadora se encuentra ubicada en el municipio de Guaitarilla – Nariño, en el casco urbano de la ciudad en el sector conocido como La Lomita.
La mayor parte de la población estudiantil atendida, proviene del sector rural, siendo la agricultura la principal fuente de ingresos de las familias, los cuales proceden del cultivo de frijol, maíz, papa, frutales, verduras, pastos y algunos cultivos alternativos como la quinua y la granadilla. Un pequeño porcentaje se dedica a la cría de cuyes, gallinas y conejos, y a la artesanía de fique para lo cual emplean telares para elaborar los costales o empaques requeridos para el almacenaje y transporte de productos como trigo, maíz y papa. Generalmente, y como ha acontecido en décadas anteriores, las familias campesinas siguen enfrentados problemas derivados del uso del suelo como el minifundio, la dificultad de créditos y los intereses altos, la deficiencia técnica y las regulares vías de comunicación.
La comunidad estudiantil tampoco es ajena a los desafíos y problemas socioeconómicos de la región, pues se ven afectados en su mayoría en las épocas de cosecha, por cuando sus progenitores les presionan a llegar temprano a sus hogares para continuar con el trabajo del campo, sin poder dedicar tiempo al ocio, recreación y a sus deberes escolares en forma adecuada
Otro renglón económico de las familias es el intercambio de productos de comercio: intercambio mercantil que se hacen con los centros de gran movimiento como Pasto, Ipiales y Túquerres.
La mayoría de los estudiantes provienen de familia monoparentales y una minoría de familias extensas. Es importante destacar el rol protagónico de la mujer Guaitarillense tanto en el sector urbano como en el rural; pues en el campo la mujer colabora en los quehaceres del hogar y en las tareas propias de la agricultura; en el sector urbano, se esfuerza por conseguir un empleo que ayude a mejorar la economía y el estatus de su hogar. En gran parte, la mujer es la directa responsable de la conducción y mantenimiento del hogar.
Sin embargo, actualmente la familia se encuentra afectada por los múltiples cambios y crisis de la sociedad y de la cultura que contribuyen de una u otra forma en la desintegración familiar. Esta crisis surge también de la inestabilidad de los padres en el manejo de la autoridad familiar puesto que, intentando cambiar los tiempos han llegado al extremo contrario del autoritarismo volviéndose completamente permisivos; esta situación ha llevado a los adolescentes a enfrentar problemas de autoestima, el facilismo y la insatisfacción por el estudio, la incomprensión frente al cuidado del medio ambiente y la toma decisiones informadas, y por otra parte, se suma el fenómeno de la desintegración familiar que se está volviendo en un problema común en la estructura social colombiana, cantidad de hogares separados, víctimas de la infidelidad, el machismo, la pobreza, la intolerancia, los desplazamientos forzados, el desempleo y la creciente movilidad del mercado informal, sin duda alguna ha conllevado que poco a poco la sociedad se deteriore, puesto que los jóvenes de hoy se están tornando poco responsables en la construcción de su proyecto de vida, sin visión de futuro y por consiguiente su decisión final esté enmarcada en la deserción escolar, el alcoholismo, la adicción a sustancias psicoactivas y en intentos de suicidio.
Situación crítica que está afectando a los niños, niñas y adolescentes de la región y pone en evidencia la necesidad de fortalecer un trabajo concertado y articulado entre los diferentes sectores, las instituciones educativas y la sociedad civil, para construir contextos ricos en oportunidades y posibilidades para el desarrollo humano de las futuras generaciones, partiendo del desarrollo de sus capacidades, competencias y responsabilidades para con su contexto inmediato, departamento y el país. Por consiguiente, para realizar una descripción más detalla del contexto que enmarca el quehacer educativo de la institución educativa se puede establecer en la siguiente problemática:
- El progresivo empobrecimiento de las tierras por la tala de bosques o por el propio desgaste y los efectos del calentamiento global, agudizan aún más la posibilidad de las familias de alcanzar una calidad de vida digna y apoyar económicamente a sus hijos e hijas en el ingreso a la educación superior.
- Día a día, se ha venido incrementando la existencia de un conformismo y tradicionalismo que obstaculiza el desarrollo una actitud crítica frente a los medios de comunicación digital y de las redes sociales que han cobrado una importancia decisiva en el mundo de la niñez y juventud.
- Pérdida de valores espirituales en la juventud, aunque en el municipio de Guaitarilla, existe una gran diversidad de grupos religiosos, por tradición familiar y cultural se profesa la religión católica por la población adulta. Sin embargo, poco a poco los adolescentes y jóvenes se han ido retirando de la práctica de este credo religioso.
- Frente al ejercicio de la participación democrática, en un mayor porcentaje de la población juvenil no existe una conciencia política frente al significado del voto, del por qué y para qué se hace. Se presenta la compra de votos disimulada que aumenta los niveles de corrupción, la falta de representatividad y el desinterés de los jóvenes por la participación activa en los procesos electores.
Frente a este critico panorama social, económico, político y ambiental, la institución educativa ha logrado consolidar un alto reconocimiento social dentro de la comunidad Guaitarillense, por sus fundamentos filosóficos y la educación en valores encaminados hacia la formación integral de sus educandos asumiendo nuevos desafíos y retos pedagógicos que la globalización y el nuevo orden mundial imponen. La modalidad técnica y su articulación con el SENA, es constituye en su principal fortaleza para brindar más posibilidad en el mercado laboral para quienes no tienen opción de seguir estudios superiores. Por otra parte, la demanda de cupos con respecto a la oferta ha ido aumentando con los años y la cobertura que maneja es adecuada.
Otra característica que refuerza el quehacer educativo y su impacto en la región son los recursos físicos, tecnológicos, académicos, la planta de personal docente estable y altamente calificada, la variedad de canchas deportivas y las amplias zonas verdes bien cuidadas que garantiza la permanencia de los estudiantes en un ambiente escolar seguro, agradable, participativo y colaborativo, pues en su mayoría cursan desde preescolar hasta el grado undécimo sin inconvenientes, lo que permite lograr el perfil del egresado acorde con la misión y visión Institucional.